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LOURDES PEREZ ONLINE

Alimentación Energética: macrobiótica y el equilibrio yin-yang

Slow Lou

alimentacion yin-yang

Siguiendo con el tema de cómo lo que ingerimos afecta a nuestra práctica de la meditación y por extensión a nuestro estado emocional y mental Paula (la preciosa yoguini de UnusualHippies) se ha prestado a contarnos sus conocimientos sobre macrobiótica, el equilibrio yin-yang en la alimentación y algunas cositas más sobre lo que comemos que no tendejarán indiferente.


No te voy a decir que hoy en día comemos fatal, que los tomates ya no son lo que eran, que las verduras ya no tienen vitaminas etc, etc…Eso seguro que ya lo sabes. Lo que sí puedo afirmar es que la forma en la que te alimentas tiene un impacto espectacular en tu estado de ánimo, tu capacidad de concentración y sí…también en la calidad de tu meditación.

 

En un taller de macrobiótica de hace unos días me dijeron una frase que me dejó loca: ni se te ocurra tomar decisiones importantes después de tomar azúcar. Parece exagerado, pero la profe nos explicó cómo el azúcar produce subidones y bajones de insulina en el cuerpo, de forma que éste se pone en estado de alerta (por eso los niños se ponen como motos cuando toman muchas chuches en los cumples). Teniendo en cuenta que la glucosa es el principal combustible del cerebro, imagina el poder que tienen los alimentos azucarados para trastornar nuestra cabecita…¿Da un poco de miedo, verdad?

 

Pues como el azúcar, hay un montón de alimentos que nos alteran, y por suerte otros que nos equilibran y por ende nos ayudan a meditar mejor. La macrobiótica, una disciplina milenaria nacida en Japón, afirma que hay alimentos que contraen los tejidos (yang), otros que los expanden (yin) y luego están los alimentos de naturaleza neutra, que nos llevan al equilibrio.

Como imaginarás, lo ideal para conseguir una mayor estabilidad mental es no excederse con los alimentos expansivos y/o contractivos (los extremos) y darle prioridad a los alimentos equilibradores, que nos proporcionan salud, tranquilidad y nos alejan de la montaña rusa de subidones y bajones de energía. Y ahora viene la chuleta:

 

Alimentos contractivos: Carne, embutidos, fiambres, lácteos, huevos, condimentos, sal, pescados, refinados, alimentos procesados.

Alimentos expansivos: Fruta en exceso, frutas tropicales (salvo que vivas en una latitud tropical, claro), azúcares, bollería, chocolate, alcohol, café…

Alimentos equilibradores (también conocidos como los que molan): Cereales integrales, legumbres, verduras, hortalizas, raíces, semillas, algas, leches vegetales, frutos secos…

 

Por otro lado, cuando el cuerpo está saturado de las toxinas acumuladas tras años de mala alimentación, su principal objetivo es el de deshacerse de los tóxicos y restablecer el equilibrio. Hasta que esto no ocurre, resulta imposible dedicarse a tareas más etéreas o espirituales, como la meditación. De una forma muy gráfica, es como si intentaras escribir poesía en un vertedero con olor a mierda. ¿Se puede? Sí. ¿Es más complicado? También. Es por eso que la mayoría de las disciplinas en las que se medita recomiendan realizar algún tipo de ayuno, para eliminar esas toxinas que impiden que nuestra mente se estabilice en un estado meditativo.

 

Empezar a llevar una alimentación más sana parece tan fácil como dejar de lado los alimentos procesados y consumir más alimentos equilibradores. Pero a la hora de la verdad a la mayoría nos cuesta llevarlo a la práctica de forma regular. Mi experiencia personal me dice que hay varios aspectos fundamentales a tener en cuenta en estos procesos de cambio:

 

  • Escúchate. Ni el mejor médico conoce tu cuerpo mejor que tú. Usa tu intuición, ¡cuanto más la uses más se afinará!

  • Tomátelo con calma. Ve poco a poco: no intentes meterte todos los cambios de golpe. Si pasas de tener el carnet de socio de McDonalds (¿eso existe?) a ser crudivegano de la noche a la mañana, tanto tu cuerpo como tu fuerza de voluntad van a sufrir las consecuencias. Vale más ir introduciendo cambios poco a poco y quedártelos  ¿Ejemplos? Sustituye el azúcar blanco por estevia o melaza de arroz, compra las verduras a alguna cooperativa local, pásate del arroz blanco al integral…¡hay mil opciones! Aquí tienes tres reglas muy sencillas para empezar.

  • Y lo más importante: no te machaques. La intención que le ponemos a nuestras acciones lo es todo. No es lo mismo cambiar tu alimentación porque “odias” tu cuerpo y quieres que tenga un aspecto diferente, para castigarte…Que cambiar porque porque te quieres y buscas llevar una vida más feliz, sana y relajada. Suena cursi pero es fundamental…Pregúntate, ¿por qué quieres alimentarte mejor?

Paula Abascal.


En el grupo de facebook estamos trabajando juntos en un viaje hacia la consciencia, hacia la liberación mental a través de varias disciplinas y sobretodo basándonos en la meditación como técnica para conseguir calma, autoconocimiento y felicidad interior.

Este post intenta ser una herramienta que asista en nuestra práctica de la meditación. En el grupo encontrarás un pequeño ebook gratuito que escribí en su momento con algunas recetas sattvicas que asisten en este camino, así como varias actitudes a tener en cuenta frente a la comida. ¿te unes?


Paula Abascal - UnusualHippies.com

Periodista, creativa y yoguini con ganas de ser un poco más libre y feliz cada día. Soy una multiapasionada de libro que compagina la labor de blogger y comunicadora con el yoga, el baile, la gastronomía y los viajes, entre otras muchas cosas. En mi hogar online, Unusual Hippies, comparto inspiración y descubrimientos que me voy encontrando en este camino de (r)evolución. ¿Te vienes?