Cuéntame!

Utiliza esta tablilla para contarme lo que quieras.

Estoy abierta a colaboraciones y nuevas ideas.

Si quieres trabajar conmigo, que vaya a dar una clase o una charla, que te revise el trabajo que llevas entre manos, etc, por favor no te cortes!

Lou.

Asunto *
           

123 Street Avenue, City Town, 99999

(123) 555-6789

email@address.com

 

You can set your address, phone number, email and site description in the settings tab.
Link to read me page with more information.

Lo + nuevo

LOURDES PEREZ ONLINE

Cambia una emoción negativa por una constructiva en 5 pasos

Lourdes Perez

El estrés y las prisas han tomado tal control sobre nuestras vidas que llegamos a considerar que es nuestro estado natural. Nos enfadamos cuando alguien nos dice que nos ve estresadas y que deberíamos descansar. Nos aburrimos y nos sentimos perezosas cuando paramos a descansar si hay cosas que podrían estar ocupando nuestro tiempo.

Las obligaciones personales o laborales en muchos casos son autoimpuestas y les hemos permitido que tomen el control de nuestros horarios y de nuestros estados de ánimo.

Si te digo que puedes ser igual de productiva estando relajada y en absoluto bienestar quizás me digas que no es tu caso. Vale, recuerda que tus creencias construyen tu realidad pero el agobio no nos deja verlo.

Hoy te traigo cinco pasos que puedes seguir para aprender a escucharte, entender por qué proceso emocional estás pasando y cómo cambiarlo (sí, a veces es práctico y muy positivo dejar de estar enfadada) para seguir con tu vida de un modo constructivo y tranquilo.

como cambiar emociones negativas

 

1. Monitoriza

Sé consciente de qué situaciones en las que te encuentras te producen qué estados de ánimo.

Aquí puedes tener en cuenta tanto las circunstancias en las que te ves envuelta sin previo aviso como las situaciones en las que te has metido tú solita.

¿Cuándo te sientes fuerte, tranquila y confiada, y bajo qué circunstancias? También ¿cuando estás sin fuerzas, frustrada, enfadada, nerviosa, o incluso amenazada?

Familiarízate con el contexto de estos momentos y los pensamientos internos que los impulsan. Intenta cambiar el contexto la próxima vez, pero recuerda que ocurra lo que ocurra la única responsable de tus pensamientos eres tú.

En la web encontrarás un par de cursos de meditación que te ayudarán con la capacidad de mantenerte atenta, también puedes unirte al grupo de facebook La Libertad está en la Mente.

 

2. Para

Cuando te sientes mal para un momento. Respira lentamente y observa ¿qué es lo que estás sintiendo realmente? ¿Es ansiedad, apatía, enfado, prisa, agobio?

Siempre te animaré a que abraces todas tus emociones pero a nivel práctico las emociones sólo son reacciones a pensamientos y creencias. En medio del trabajo o de una conversación quizás si es interesante no dejarnos llevar por ellas, al final ¿quién está en control?

Sé capaz de cambiar tu estado de ánimo por una cuestión práctica. Recuerda que tanto los pensamientos como las emociones son impermanentes, darles más poder del que tienen solo redundará en que te sientas peor o te enredes en argumentaciones que en este momento te están despistando del trabajo o de lo que tu interlocutor te está intentando decir.

Ponte de pié, respira, acepta y suelta. Pide un minuto si es que estás hablando con alguien y haz lo mismo. Retoma con fuerza, nada es permanente y nuestros juicios son subjetivos.

Esta pequeña acción coge ese estado emocional del centro de la amígdala (la encargada de gestionar, entre otras cosas, los recuerdos y las respuestas agresivas) y la mueve al lóbulo frontal que controla las habilidades cognitivas importantes y la resolución de problemas.

En definitiva, te saca del momentazo drama queen para volverte resolutiva y práctica.

 

3. Identifica

Cuando has conseguido desapegarte de la emoción y has cambiado la naturaleza de tu pensamiento de emocional a uno más lógico, estás lista para trabajar o conversar entendiendo tu estado de ánimo como algo impermanente, subjetivo y que se puede transformar.

Puedes ponerle una etiqueta, por ejemplo, “enfado” o “frustración”. Imagínate que estás sacando la emoción de tu sistema para ponerla sobre la mesa y observarla. No la niegues ni reniegues de ella, simplemente colócala ahí. Sé curiosa y empática, así podrás ver su creencia o carencia raíz.

De nuevo, para que este trabajo te resulte más sencillo (y créeme que es más sencillo de lo que parece) te invito a que visites las opciones de cursos de meditación o te unas al grupo de facebook.

 

4. Cambia

Una vez conectada a la fuente de tu estado de ánimo estás en condiciones de elegir si seguir así o soltar. Al principio te resultará difícil pero esfuérzate un poco, al final la química del cuerpo seguirá el nuevo pensamiento y la transformación comenzará a ocurrir.

¿Qué es más importante: estar tranquila o acabar la tarea?

Quizás ambas cosas, aunque mejor primero una que la otra ¿no? A veces pensamos que estaremos tranquilas cuando terminemos la tarea. Le damos más importancia y poder a lo de fuera de manera que seguimos alimentando la necesidad de controlar los factores externos. En cambio, si lo haces todo desde la tranquilidad, las tareas se terminan sin que hayan tomado control sobre ti.

¿Qué es más importante: estar en comunión o tener razón?

A menudo creemos que es necesario que se nos escuche, que se nos entienda y que se nos dé lo que necesitamos. Como siempre, buscar fuera lo que nos falta dentro es una rueda viciosa en la que nunca ganaremos. Conversar desde la escucha y la entrega siempre va a resultar en una comunicación más amorosa y efectiva.

 

5. Fluye

Nuestros estados de ánimo pueden ser influenciados por la fatiga, la dieta o la falta de ejercicio. Ten en cuenta esto y actúa en consecuencia.

Lo que pasa es que en general estos estados negativos representan nuestra lucha mental con una persona, situación o evento. Resolver este conflicto interior con una actitud curiosa, elimina los obstáculos y nos liberamos, una vez más, para fluir en nuestro estado natural de bienestar y empoderamiento.

...

Cómo siempre te animo a que no te quedes solo con la idea, a que lo "biensonante" de lo que te cuento no substituya el que te arremangues y te pongas manos a la obra.

¿Qué me dices?