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LOURDES PEREZ ONLINE

La belleza sueca, la catarsis y el apego

Slow Lou

La semana pasada y con motivo del cumpleaños del vikingo nos fuimos a pasar cinco días a la casa de campo de mis suegros. Es una preciosa escuela de principios de siglo rodeada de una naturaleza espectacular y en otoño el paisaje es impresionante.

Llegando a la casa desde la estación del tren me maravillé con los colores de los árboles, esa extraña tranquilidad que da el cielo gris de Suecia y me puse las botas intentando haceros llegar lo que estaba viendo a través de las stories de instagram.

Fueron cinco días en los que el silencio del bosque se rompía cada mañana a las ocho con el repiquetear del pájaro carpintero en mi ventana y la noche se cerraba con el canto del búho.

El segundo día entré en catarsis. La belleza de Öresund es tan impresionante que no era capaz de abarcarla. Era como si mi cuerpo físico me limitase y en un primer momento lo viví como un momento casi espiritual pero muy abrumador. Se me cayeron las lágrimas parada frente a un abedul medio desnudo, viéndole agitar sus pequeñas hojas con la brisa y el peso de las gotitas de la llovizna de medio día. El silencio.

Siempre hablo de cómo relativizar los dramas de la vida y de algún modo supongo que todos relacionamos la palabra drama con experiencias negativas. Bueno, este momentazo “belleza que duele”, como le decía a Aída de One Year of Creation, también es al fin y al cabo una fabricación mental, aunque me costó un par de días darme cuenta de la trampa.

 

Al cuarto día, el día antes de volver a casa, me descubrí queriendo parar en cada esquina para sacar fotografías del panorama. No, no sacaba la foto sin más, te prometo que me quedaba como una idiota empapándome del espectáculo y buscaba la foto que más se aproximaba a lo que estaba sintiendo para poder compartir el momento, no tanto la imagen, con todo el mundo al otro lado del ordenador.

A la hora más o menos de haber entrado en esa dinámica fue cuando me di cuenta de que estaba absorbiendo imágenes como quien compra camisetas en el primarket.

Me dirás que no es lo mismo, no claro, la naturaleza sueca es más bonita que el primarket (al menos para mí) pero la actitud mental era la misma: más, otro, este ya lo he visto, dame algo diferente, ahora con un riachuelo, ¿dónde pillo pájaros al vuelo?

La catarsis se había convertido en apego y en necesidad de más. Eso me pasa por no haber reconocido la ilusión en el momento que se gestaba en esta cabecita loca.

 

Supongo que disfrutar de la belleza, es simplemente humano. Pero cuando el disfrute se convierte en admiración y el espectáculo te ciega, ya la hemos liado. Aparece una necesidad absurda de más y mejor, de que dure siempre, de cuestionarte si lo que tienes en casa es suficientemente bueno.

Volver a la ciudad no me supuso ningún trauma en verdad, pero me pasé el viaje de vuelta pensando en cómo puede ser que algo que para la naturaleza es lo más natural a mí se me olvide y lo convierta en algo especial, algo a lo que aferrarme. También pensé en aquellas quotes que te dicen que no colecciones cosas, que mejor colecciones experiencias, cuando al final la mente no distingue una cosa de la otra (aunque la segunda quizás afecte menos al medio ambiente).

De nuevo me siento frente al ordenador intentando poner en orden mis pensamientos, intentando hacerte llegar mis aprendizajes, si es que los hay. A veces hay revelaciones que se me olvidan en menos que canta un gallo, a veces se quedan y dan forma al siguiente giro del camino.

El apego. Según el Buda la primera causa del sufrimiento, y yo sigo aquí, después de más de diez años de andadura descubriéndome en medio de la trampa mental. Bueno, al menos me descubro y puedo soltar, al menos me doy cuenta y quizás a la próxima pueda empaparme del paisaje con naturalidad y felicidad y sin tanto drama y necesidad de más.

Antes de que se me olvide...

Sabes que si quieres puedes comentar todo lo que escribo y que me puedes escribir por correo, siempre contesto, pero si quieres algo más (no vaya a ser que hayamos aprendido algo con la experiencia de la naturaleza y la catarsis y tal), que estudiemos y debatamos juntos, en el grupo de facebook La Libertad está en la Mente tengo previsto un montón de actividades y material adicional... gratis, obvio.

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Que tengas un muy feliz día ♥