Cuéntame!

Utiliza esta tablilla para contarme lo que quieras.

Estoy abierta a colaboraciones y nuevas ideas.

Si quieres trabajar conmigo, que vaya a dar una clase o una charla, que te revise el trabajo que llevas entre manos, etc, por favor no te cortes!

Lou.

Asunto *
           

123 Street Avenue, City Town, 99999

(123) 555-6789

email@address.com

 

You can set your address, phone number, email and site description in the settings tab.
Link to read me page with more information.

Lo + nuevo

LOURDES PEREZ ONLINE

Cinco básicos para Bajar el Ritmo

Slow Lou

como bajar el ritmo
Si alguna vez te has sentido que en tu vida hay algo que falla, que hagas lo que hagas en realidad hay un huequito que falta por llenar y no consigues acertar aunque lo intentas todo, ya sea frustración o enfado, cansancio o prisa... quizás hoy este artículo pueda ayudarte.

Si quieres que tu vida mejore, que cambie, que tome un nuevo rumbo hacia la calma mental, el equilibrio emocional y la capacidad de disfrutar de lo más simple... es evidente que eres tú quien debe tomar ciertas decisiones y en este post te explico cómo.


Déjame contarte mi experiencia personal.

El día que el vikingo y yo decidimos que yo iba a dejar de trabajar fue uno de los mejores días de nuestra vida.

Sabíamos que habría que hacer ajustes económicos, que cada dos por tres a mí me darían agobios y que una vez por trimestre al menos yo saldría con un nuevo proyecto de negocio que deberíamos descartar sin piedad... pero era un cambio necesario y, como con casi todo, querer es poder.

Quizás te parezca una locura vivir con el sueldo de sólo una persona y quizás no lo consideres práctico (aunque te aseguro que hay un montón de familias con hijos que lo consiguen). En todo caso esta es mi elección personal, desapegarme del dinero, bajar mi necesidad de generar beneficios, verlo como una herramienta más, aunque éste es sólo mi ejemplo para ilustrar lo que vengo a desarrollar hoy.


Hay cambios que parece que cuestan, que dan miedo, pero que son necesarios y además liberadores.

Yo soy una persona muy competitiva y con un bagaje profesional cargado de conceptos como "trabaja más y mejor", "da el 110% siempre" y "no pierdas el tiempo" sumado a una educación infestada (sí, sí, infestada porque no hay palabra para describirlo mejor) de creencias como "el deber antes que el placer", "el mundo es competición" y "siempre se puede hacer mejor" entre otras presiones.

Liberarme de esas creencias que empapan mi vida personal hasta el punto de los ataques de ansiedad, los comportamientos compulsivos, la desconexión con mi pareja y un estado de frustración e indignación constante pasa, entre otras cosas, por alejarme del terreno laboral, al menos durante una temporada.

Quizás en tu caso los cambios deban ser otros, quizás ni siquera sepas describir qué es exactamente ese malestar que sientes... el vikingo y yo no vimos desde el principio el impacto que tenía mi trabajo (o mejor dicho, cómo trabajo) en mis estados emocionales, fue un proceso de experimentación, de probar diferentes opciones hasta darnos cuenta.

Préstate atención, escúcha tu cháchara mental.

Párate a pensar qué sería interesante modificar en tus hábitos, en lo que tú haces, para encontrar esa paz interior que te permita ser una persona apasionada, creativa, más equilibrada.

¿Qué acciones, obligaciones o rutinas son las que te hacen sentir mal con tu vida, frustrada, agobiada, enfadada?

Si quieres comenzar un proceso de cambio, al final es todo cuestión de simplificar bajo estas dos premisas:

• identifica qué es lo más importante para ti
• deshazte de lo que entorpezca tu desarrollo en la dirección de lo que hayas escrito en esa lista.


Puedes empezar por los cinco básicos:

1. Haz una lista de cinco cosas/actividades (no personas) que son importantes para ti, que te llenan, que te hacen sentir satisfecho, que aportan algún tipo de valor a tu vida. Ánimo, hazla, no me leas y ya porque entonces no vamos a ningún sitio! El texto seguirá aquí cuando termines, yo no tengo prisa ¿y tú?

2. Ahora revisa una semana cualquiera en tu vida y comprueba cuántas de esas cosas/actividades están como prioridad. No te frustres, si has encontrado problemas es bueno, hasta que no damos con las causas no podemos encontrar soluciones así que bien, tu tranqui que vamos bien.

3. Simplifica y organiza tus rutinas diarias: desde tu armario hasta tus comidas pasando por la cantidad de compromisos que adquieres y los objetivos que te marcas. Aprende a decir no. ¿Tienes un armario lleno de ropa pero no sabes qué ponerte? ¿toca cocinar y haces cualquier cosa o tienes que bajar a la "tienda no tan barata" porque te falta no sé qué? ¿Has dicho que sí a alguien porque sientes que debes pero en realidad no tienes tiempo o energía?

4. Usa el dinero sabiamente: organiza tus menús y compra de manera inteligente, compra calidad por encima de cantidad, será un gasto mayor a priori pero un ahorro a la larga. Evita la compra rápida, estudia el mercado, busca opciones. Reúnete con amigos en casa en lugar de en un bar, en la privacidad de tu hogar puedes jugar, reir, intimar de un modo más auténtico... pasea y monta en bici, aparca el coche (nosotros no tenemos coche y nos sentimos igual o más libres te lo aseguro) y usa el transporte público.

5. Date tiempo para parar y escucharte: el piloto automático te desconecta de tus necesidades reales y hace que todo lo de los puntos de 1 al 4 desaparezca como por arte de magia y te arrastra a los hábitos de socialización, trabajo y consumo que la sociedad tiene programados para ti.

Personalmente el no tener coche, bajar nuestras horas de trabajo, darle importancia e invertir tiempo en el hogar, las reuniones simples, el estudio y los paseos lentos ha cambiado mi mentalidad frente a la vida. Me ha convertido en una persona menos estresada, más paciente, con más inventiva y con muchas más ganas de disfrutar de la vida sin necesidad de gastar mucho dinero.

Opino que el dinero es uno de los temas clave cuando queremos bajar el ritmo: los productos eco, sostenibles y de calidad cuestan más dinero (pero no son más caros a la larga), la necesidad de estar a la altura de los colegas de trabajo, amigos y demás en cuanto a gadgets y últimas tecnologías por una necesidad borreguil de autoestima, mantener uno o dos coches por familia porque nos dan una absurda ilusión de libertad... ya hablaremos del dinero otro día, porque de éste también tengo cosas interesantes que contarte.

De momento te animo a revisar la lista de arriba y comenzar a dar pasitos lentos pero seguros para mejorar tu vida.

¿Quieres compartir en los comentarios cuál sería tu lista de cosas/actividades importantes? ¿ Has comenzado ya a dar pasos para que se conviertan en prioridad? ¿Qué dificultades estás encontrando?