Cuéntame!

Utiliza esta tablilla para contarme lo que quieras.

Estoy abierta a colaboraciones y nuevas ideas.

Si quieres trabajar conmigo, que vaya a dar una clase o una charla, que te revise el trabajo que llevas entre manos, etc, por favor no te cortes!

Lou.

Asunto *
           

123 Street Avenue, City Town, 99999

(123) 555-6789

email@address.com

 

You can set your address, phone number, email and site description in the settings tab.
Link to read me page with more information.

Lo + nuevo

LOURDES PEREZ ONLINE

Empezar a practicar Yoga: 3 cosas a tener en cuenta

Slow Lou

Como bailarina fueron los dolores de espalda los que me acercaron a la práctica del yoga hace ya bastantes años. El camino espiritual llegó mucho más tarde y el poder combinar de manera consistente las dos cosas tardó aún un poco más.

También por mi profesión_y mi educación_ mi manera de conversar con el cuerpo era (y sigue siendo a veces) muy exigente, muy analítica y siempre había lugar para la mejora. Un diálogo interno no siempre positivo la verdad sea dicha.

Si algo he podido aprovechar de mis entrenamientos como bailarina ha sido la capacidad de escuchar mi cuerpo, de concentrarme en los movimientos, de comprender qué está pasando por dentro y eso es bueno sólo si se acompaña de una actitud de paciencia y aceptación.

Ya sea porque quieres activarte de una manera más sana por la mañana, porque necesitas dar un poquito de movilidad a esas articulaciones o porque está de moda y quieres probar a ver qué tanto rollo con el yoga, hay tres cosas que debes tener en cuenta.

1. No importa cuánto hayas leído, visto o mirado videos de youtube, búscate un buen maestro.
Un buen profesor te construirá una secuencia de asanas (poses) que será evolutiva, que despertará de manera lógica tus músculos, articulaciones, órganos y puntos energéticos. Aprenderás sobre la respiración y su importancia durante la práctica y será tu guía para que tus objetivos vayan de la mano de tus posibilidades y no pierdas la motivación.

2. Cultiva una relación saludable con tu cuerpo.
La autoexigencia a la que nos hemos acostumbrado nos desconecta de la realidad de nuestro cuerpo. A veces pensamos en lo que queremos ser y en lo que queremos conseguir como algo positivo y lo que somos o en el momento en el que estamos como algo que mejorar (quizás incluso negativo)... es humano.

Y a lo mejor es útil para alcanzar ciertos objetivos, pero no es en absoluto una buena conversación entre mente y cuerpo cuando decides hacer del yoga tu práctica.

El yoga es un camino, no un objetivo, desear estar en otro lugar (léase conseguir hacer cierta asana, lograr practicar por más tiempo o con más asiduidad, mantenerse más concentrado durante la sequencia...) no te llevará a ese otro lugar y te perderás todos los beneficios mentales, físicos y emocionales que ganarias si te concentrases en el momento presente, respirases y dejases que el cuerpo hiciera lo que necesita hacer.

3. Respira y agradece.
La cháchara mental se activa cuando una asana resulta complicada, incómoda o simplemente tu cabeza se ha ido a otro sitio. Respira, vuelve a tu cuerpo, busca la alineación correcta y reconecta con el presente a través de la respiración y las sensaciones físicas.

No te aceleres, no es cuestión de terminar la secuencia ni de llegar a ningún sitio. El yoga debería ser tu momento de encontrar el centro, de conocerte mejor y de darte un poquito de amor y agradecimiento y dejar de lado las exigencias y las expectativas.

El yoga es meditación en movimiento, es un oasis de calma dentro del descontrol y el jaleo que rige nuestra mente cuando nos sumergimos en la sociedad en la que vivimos, permítete este regalo!

La paciencia, la humildad y la comprensión que se desarrollan durante la práctica trascienden la esterilla y pueden llegar a convertirse en un nuevo modo de comprender tu vida. Al fin y al cabo el yoga es un estado mental y la mente nos la llevamos a todas partes verdad?

Si has comenzado a practicar seguro que ya has notado las incomodidades, dudas y falta de empuje después de unas semanas (¿días?), ¿qué crees que te hace soltar la esterilla?