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LOURDES PEREZ ONLINE

¿Escuchas a tu cuerpo? Descubre el mensaje que tiene para ti

Slow Lou

el significado de los dolores
Recuerdo que de pequeña era muy tímida. En cuanto alguien que no fuera de mi entorno más cercano me dirigía la palabra, me ruborizaba. Era automático.
Sentía que mis mejillas se sonrojaban y eso hacía que me pusiera aún más nerviosa porque estaba convencida de que la otra persona se daba perfectamente cuenta de cómo en unas milésimas de segundo me había puesto rojísima. En esas situaciones hubiera dado cualquier cosa porque mi cuerpo no me “delatara”.

Al igual que pasa con la vergüenza, todas las emociones que sentimos se manifiestan en nuestro cuerpo: cuando estamos felices sonreímos, cuando nos preocupamos se nos hace un nudo en el estómago y con los nervios se nos acelera el corazón.

Pero, ¿qué pasa cuando nos preocupamos, enfadamos, estamos tristes, etc.? Todas estas emociones también dejan su impronta en el cuerpo. Lo que pasa es que muchas veces no somos conscientes de ellas o las vamos reprimiendo. Y si no las canalizamos y dejamos que salgan, se van manifestando en forma de tensión, dolor e incluso enfermedad.

Nos encontramos en una sociedad que nos exige mucho y que nos hace vivir en gran medida hacia el exterior. Siempre vamos corriendo, intentando ser las mejores trabajadoras, amigas, novias, etc. Entonces de repente, casi sin darnos cuenta, nos sentimos cansadas, con estrés e incluso empezamos a sentir molestias físicas. Pero cuando aparece alguna tensión o dolor, nos tomamos un analgésico y seguimos tirando hacia delante. No nos podemos permitir parar, ¿verdad?

Y así, poco a poco, es como dejamos de prestar atención a lo que sucede en nuestro interior y nos vamos desconectando de nosotras mismas. Como vamos acallando esa capacidad de escucharnos, nos resulta cada vez más difícil interpretar las señales. Podemos intuir que hay algo que no va bien pero no sabemos lo que es…

Cada vez que vamos reprimiendo esas emociones nuestro cuerpo físico nos va mandando señales más fuertes. Primero son sensaciones, luego dolor y, a veces, teniendo incluso problemas de salud. Si no le hacemos caso, cada vez nos manda una señal más potente. Porque esa es la única manera que tiene de avisarnos, de hacer que nos pongamos en guardia, nos escuchemos y miremos hacia nuestro interior.

Por favor, presta atención a tu cuerpo. Es tan generoso que te habla y tienes la gran oportunidad de escucharlo. Intenta poner más conciencia sobre él en el día a día. Cuando sientas alguna tensión o molestia, para durante unos segundos y pregúntate qué es lo que esa sensación te quiere decir. Reflexiona sobre cómo te has sentido últimamente y valora si puedes establecer una conexión entre ambas cosas.

Si tienes dudas sobre el mensaje que puede haber detrás, o si te cuesta establecer una relación, quizá te pueda servir de guía el “mapa emocional” que he preparado. Solo son algunas pequeñas pistas pero te pueden ayudar a empezar a tirar del hilo. Te recomiendo que primero hagas una pequeña lista de tus “señales” y luego lo leas y observes si algo de lo que explico te resuena.

MAPA EMOCIONAL DE TU CUERPO


Huesos y músculos
Nuestro sistema óseo y muscular nos habla sobre nuestro equilibrio, autoestima y confianza en nosotras mismas. Si tenemos algún desequilibrio aquí, nos ayudará preguntarnos cómo nos relacionamos con el mundo exterior. ¿De qué manera te mueves hacia tus metas y anhelos? ¿Cómo te relacionas con los demás? ¿Cómo fluyes con los cambios que te impone la vida?

Molestias digestivas
Los problemas en el sistema digestivo nos dan claves sobre de qué manera gestionamos las situaciones de la vida o las relaciones. ¿Aprovechas y asimilas lo que te nutre en la vida? ¿Hasta qué punto puedes soltar todo lo que es negativo, tóxico o que ya no te sirve?

Problemas respiratorios
La manera en cómo respiramos nos muestra cómo vivimos. ¿Cómo es tu respiración/vida: entrecortada o fluida, completa o superficial? ¿Hasta qué punto te sientes conectada con tu vida?

Sistema circulatorio
Está relacionado con nuestra vitalidad y entusiasmo. Si tienes algún desequilibrio circulatorio te invito a preguntarte lo siguiente: ¿Crees que hay equilibrio y conexión con tus sentimientos y emociones? ¿Fluyes en la vida? ¿Cómo te adaptas a los cambios que ésta te trae?

Sistema nervioso
Nuestro sistema nervioso nos habla de cómo nos relacionamos con nosotras mismas y nuestro entorno. De nuestra capacidad para elaborar respuestas adecuadas ante los estímulos internos y del exterior y controlar nuestros propios actos.

Sistema endocrino
Nos muestra nuestra capacidad para procesar la vida, es decir, cómo asimilamos y transformamos aquello que nos sucede. ¿Cómo regulas y equilibras tus respuestas ante los estímulos del exterior? ¿Qué capacidad tienes para transformar y utilizar tus propios recursos?

Sistema inmunológico
Observa cómo es tu respuesta ante las situaciones difíciles de tu vida. ¿Qué más podrías hacer para cuidarte y prevenir? ¿En qué medida pones límites a pensamientos, personas o situaciones no deseadas?

Ahora es tu turno. Cuéntame… ¿conectas con tu cuerpo? ¿Reconoces las diferentes emociones que sientes en él? ¿Cómo gestionas esas sensaciones? Me encantará leer tus comentarios.

• Artículo escrito por Mónica Delgado

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