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LOURDES PEREZ ONLINE

La Libertad está en la Mente

Slow Lou

la libertad esta en la mente

¿Qué nos hace libres?


La mayoría de veces la respuesta a esta pregunta es relativa al contexto en el que vivimos en cada momento. Si tu trabajo es pésimo (por horarios, por sueldo, por ambiente) considerarás que la libertad radica en salir de ese trabajo, si no llegas a pagar la hipoteca quizás digas que tener el piso pagado te liberará del sufrimiento, si tienes dolores crónicos ahí concentrarás tu respuesta, y así un sin fin de libertades basadas en lo externo.

“Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?” -Arturo Graf-


En budismo se dice que el sufrimiento no radica en no tener lo que uno quiere sino en querer lo que uno no tiene. La libertad nos la cohartamos nosotros mismos al creer que algo que no tenemos nos dará algún tipo de satisfacción última.

A este respecto puedes leer también el artículo "Budismo, Sufrimiento y el dr.King"

Si que es cierto, que no soy tonta, que si tienes problemas físicos o problemas económicos no tenerlos es el deseo de cualquiera. Ahora bien, concentrarnos en lo que podría ser y no es y (si lo conseguimos) creer que ese será el final de nuestros males, pues ahí está la trampa, no sé si me explico.

La vida está llena de altos y bajos. La capacidad de aceptación de las circunstancias, el aprendizaje que podemos sacar de los malos momentos, la evolución que podemos experimentar como seres humanos cuando las cosas van mal es mucho mayor de lo que aprendemos de nosotros mismos y del mundo en momentos de bonanza.

La libertad está en la mente, las posibilidades de crecer están en cómo vemos la realidad: como un drama que ojalá no existiese o como una posibilidad de hacernos más fuertes, más sabios, más generosos, más pacientes, más valientes.

Si te cortas un dedo el dolor no está en el dedo, está en los impulsos eléctricos del cerebro. Si pierdes el autobús el drama no está en la carretera, está en la frustración o el enfado que se genera en tu mente. Si te cuesta llegar a fin de mes el sufrimiento no está en la cuenta corriente,igual, el sufrimiento está en tu mente.

Soy consciente de que suena a misión imposible no sufrir cuando las cosas van mal. Ser siempre positivo y creer que no hay mal que por bien no venga es un premio de consolación que no nos toca a todos tampoco.

Al final es cuestión de prevenir antes que curar:
Desarrollar una mente que se mantiene en calma, ecuánime, que relativiza y que no culpa al mundo por nuestros problemas se convierte en una mente que sufre menos y, en consecuencia, te da una visión más clara y con más capacidad de vislumbrar las posibilidades de crecimiento en cualquier situación.

¿No te ha pasado nunca que en los peores momentos, en los más bajos, justo después del dramón sientes una especie de liberación, un empoderamiento que no sabías que tenías?

Las situaciones difíciles están ahí porque tienen que estar, no porque las merezcas y siento decir que no siempre son el preludio de algo mejor (una creencia muy común). Las situaciones difíciles pueden ser las precursoras de algo incluso peor en realidad, siento ser realista...

La respuesta radica en la mente, en la motivación, en tu paradigma, en qué puedes hacer tú con lo que está pasando. Y esa es una libertad más duradera que la que te dará ningún elemento temporal externo ¿no te parece?

Para resumir sería algo así:

Experimentar un problema y culpar a algo externo te quita opciones de acción y te esclaviza. Ver tu fuerza y tu resilencia como una herramienta te empodera y te da libertad.
Ver una injusticia y enfadarte genera el sufrimiento en tu mente y ese enfado te vuelve esclavo de tus creencias. Ver una injusticia y actuar desde la compasión genera amor y te libera de miedos y pesimismos.

De nuevo, insisto, no es cuestión de pensamiento positivo.

Es simplemente relativizar y ver que en todas y cada una de las circunstancias en las que nos vemos limitados, en las que creemos que otros deben solucionar el problema o que el futuro o que si el vecino... damos el poder del cambio a algo sobre lo que no tenemos poder ninguno, nosotros mismos nos atamos las manos.

Si en lugar de enfocar nuestra mente en las limitaciones la enfocamos en las posibilidades (que SIEMPRE las hay) podemos, desde la calma y el desapego, trabajar de un modo creativo, valiente, fuerte y determinado para, si no salir de la situación, aprender de ella, crecer con ella, desarrollar virtudes como la paciencia, la generosidad, la humildad, el esfuerzo...

A menudo muchas personas se quedan bloqueadas o realmente creen que no tienen mucho que hacer ante un momento que juzgan negativo. Quieren algo diferente a lo que están viviendo pero ni son capaces (por varios motivos) de salir de la situación ni de aceptarla. Ese bloqueo es mental, ese bloqueo les despoja de la libertad creativa. Hay que tomar responsabilidades que por lo que sea, no se pueden/quieren tomar.

Nadie te va a dar esa libertad, sólo tú puedes dártela a ti mismo.

Espero que con esta reflexión tomes distancia y veas las cosas que no andan tan bien como oportunidades de crecimiento, que no te quedes con lo que podría ser y no es, que no esperes que otros cambien o hagan. De verdad deseo que puedas entender todo lo que te ocurre como simplemente circunstancias en las que ser libre para crecer, para crear, para evolucionar.

¿Estás de acuerdo conmigo en que la libertad está en la mente?

Si te cuesta ver las cosas desde este ángulo o quieres saber más sobre cómo tu mente es la precursora de tu experiencia de vida te animo a leer el artículo: "Todo empieza en tu Mente". Te espero allí.
Si además quieres pasar de intelectualizar esto a convertirlo en una experiencia real puedes apuntarte al curso Meditación 53 y aprender conmigo cómo la mente se entrena igual que un músculo: se moldea y se refuerza gracias al trabajo constante e inteligente.