Cuéntame!

Utiliza esta tablilla para contarme lo que quieras.

Estoy abierta a colaboraciones y nuevas ideas.

Si quieres trabajar conmigo, que vaya a dar una clase o una charla, que te revise el trabajo que llevas entre manos, etc, por favor no te cortes!

Lou.

Asunto *
           

123 Street Avenue, City Town, 99999

(123) 555-6789

email@address.com

 

You can set your address, phone number, email and site description in the settings tab.
Link to read me page with more information.

Lo + nuevo

LOURDES PEREZ ONLINE

Cómo lidiar con las personas que limitan tu camino de desarrollo personal o espiritual.

Slow Lou

La última semana he recibido varios emails que aún teniendo un contenido y describiendo unas circunstancias diferentes todos hablaban de las dificultades de desarrollarse espiritualmente o simplemente evolucionar hacia un camino de sostenibilidad, una vida lenta, un verdadero desarrollo personal, y todos apuntaban a algún miembro de la familia o de la comunidad, o varios, como inconvenientes para dicha evolución personal.

A no ser que te hayas convertido en un anacoreta en general hay que lidiar diariamente con personas que nos retan en nuestro nuevo camino, te animo a que te quedes con esta palabra : reto.

Quizás lo primero que puedo recordarte es que esas personas ni son una amenaza ni hay que evangelizarlas. Habrá quien no te entienda o quien no te quiera escuchar, quien te rechace y te tache de engreído o de estúpido, no merece la pena, la verdad.

¿Qué es la evolución personal o espiritual?


Los teólogos describen la evolución espiritual como un proceso de introspección y acción que lleva a una persona desde una experiencia de vida basada en la competición y la protección de creencias y hábitos a una emoción sincera de anulación de la individualidad y el cultivo de la cooperación, la aceptación y la entrega.

Puede que haya quien no entienda tus acciones porque no entienden que tus motivaciones están cambiando y te cuestionarán las intenciones, te discutirán lo que postulas y te sacarán de quicio seguro.

Si me aceptas un consejo, no caigas en querer convencerlos, explicarles las bondades de tu nuevo camino o hacer una disertación sobre tus renovados valores: eso no es más que tú queriendo justificarte, queriendo escucharte decir en voz alta tus nuevas creencias y en última instancia tú queriendo convencerlos de tú manera es la bueno o incluso que eres mejor que ellos...

No, no lo haces a propósito, lo sé, y quizás lo que acabo de decir te haya despertado rechazo o enfado pero bueno, tú haz un análisis y mira a ver si no crees ser mejor que ellos o que si supieran lo que has aprendido serían más felices,el mundo sería mejor, etc. quizás crees que tienes esa verdad grande que va a liberarlos y a salvar el mundo.

A mí, cuando me pasa esto, me hago una pregunta: ¿acaso yo me he liberado del todo? ¿a caso yo soy cien por cien coherente cada minuto de mis días? Evidentemente la respuesta es un rotundo no y con eso se me caen todos los argumentos.

Estamos en un camino en el que por cada descubrimiento aparecen nuevas dudas, por cada enseñanza requerimos largos periodos de reflexión y práctica. Defenderte con ataques y evangelizar a golpe de sabiduría de bolsillo es muy de la Santa Inquisición ¿no crees?

Creo que todos, incluso (o sobretodo) los mentores, coaches y maestros del desarrollo personal o espiritual hemos caído muchas veces en el error de pensar que si Fulanito supiera, practicara o aprendiera tal cosa, tal técnica, tal oración... que serían mejores, que serían más felices, y a lo mejor sí, pero a lo mejor no ¿quién sabe?

Porque es lo que queremos creer sobre nosotros mismos, y fíjate que digo ”queremos creer” porque aún hay límites, enfados, sufrimientos y dudas que aparecen por doquier en nuestro camino de crecimiento.

No, tus padres no son un límite a tu desarrollo, tampoco tu pareja y mucho menos las personas con las que te cruzas en la calle. Quizás si que suponen un reto, pero no un reto contra tus valores si no un reto contra tus antiguas pautas de conducta, tus creencias más enraizadas, son un espejo que te muestra lo que aún hay que trabajar.

Despiertan rechazo, despiertan la necesidad de tener razón, despiertan ese ego espiritual del que a veces te he hablado. Alimentan la lucha interna, pero es más fácil buscar culpables ahí fuera. Y luego nos pasamos la vida diciéndole a otros que miren hacia dentro, pues lo mismo, apliquémonos el cuento ¿no?

Enfada ver como hay personas que están taaaaan limitadas en sus creencias que con sólo entender ciertos preceptos y ser un poquito más observadores se podrían liberar de parte del sufrimiento, dejar de hacer sufrir a otros y de paso dejar de quejarse tanto también. Hazte una pregunta: ¿desde el enfado vas a poder ayudarles o convencerlos de que otro camino es posible? Desde la creencia de que somos mejores nunca podremos tenderles una mano amiga.

La motivación empieza dentro, el análisis de las emociones que nos llevan a querer ayudar debería ser exhaustivo.

Fulanito no me limita en mi camino espiritual, creer que debe entender la vida como la entiendo yo es lo que me limita. La madre de Menganito no me lleva a los límites de la paciencia, soy yo la que por intolerancia y falta de comprensión fallo en la generación de compasión hacia esa persona que, como yo, sólo busca (a su manera) ser feliz.

Las personas que nos rodean no nos hacen el camino difícil, las personas que nos rodean nos despiertan emociones que son las que nos hacen el camino complicado. Considero imprescindible un ejercicio de observación e introspección cuando esas emociones se despiertan.

El camino espiritual o de desarrollo personal es diferente para cada persona, sí que es verdad que hay preceptos base que a todos pueden ayudarnos a crecer, pero también es verdad que no todo el mundo ve las cosas desde el mismo paradigma, tiene las mismas circunstancias o ni si quiera los mismo objetivos.

Entiendo que a menudo es complicado y te sientes solo, te prometo que te entiendo un montón. Tú has elegido el camino, por curiosidad o por necesidad, pero el camino es tuyo. Si algún día alguien te pregunta cómo lo haces o en qué basas tus creencias, tus aprendizajes; si algún día alguien te pide ayuda siempre podrás mostrarle lo que has aprendido, cómo has llegado hasta ahí y tendrás la posibilidad de lanzar un poco de luz sobre temas en los que esta persona sólo ve sombras.

Recuerda que todos hemos vivido en las sombras, que a menudo vuelven y sin importar lo que hemos aprendido no nos dejan ver más allá de nuestras narices y nuestros miedos.

Por favor cuando pienses que son los demás o que son las circunstancias las que hacen que tu camino se trunque piensa sólo en dos cosas: nada es como lo estás interpretando (te falta información, te falta comprensión, te falta experiencia) y nuestras emociones nacen de nuestros propios pensamientos (no de las cosas ahí fuera).

Así que hoy te pido que, si estás en este camino, te hagas fuerte a través de la responsabilidad. Te pido que olvides conceptos como ”gente poco evolucionada” o ”personas tóxicas”. Cuando usas esos conceptos eso dice más de ti y tú ego que de ellas.

Crece desde dentro, entrégate sin miedos, muéstrate vulnerable y acepta que el camino es solitario y acepta también, si quieres, mi mano amiga.

Disclaimer: en este artículo hablo específicamente de la sensación de frustración y la consecuente entrega de responsabilidad hacia otros sobre nuestros límites. No hablo de tomar una actitud pasiva ante la necesidad imperiosa de cambio global de paradigma, de consumo ni tampoco de mantenerse al margen si podemos evitar la violencia o el sufrimiento de un inocente.