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LOURDES PEREZ ONLINE

Vipassana y la Ética necesaria (reflexión personal sobre el retiro más de moda)

Slow Lou

Hoy me voy a meter de lleno en las fauces del león pero estoy convencida de que muchos de vosotros entenderéis por qué he decidido escribir este artículo.

Antes que nada y con la intención de que sirva para mostrar mi motivación detrás del texto quiero decir que me hace muy feliz saber que cada día son más personas las que se acercan a la meditación, ya sea por curiosidad, por necesidad o como herramienta de desarrollo espiritual.

Dicho esto, lo suelto así tal cual: ir a hacer un retiro vipassana no vale para mucho, de hecho puede jorobarte el coco y desviarte del camino.

Lo digo con conocimiento de causa y quiero exponer mi razonamiento que, sin duda, puede estar absolutamente errado o ser diametralmente opuesto a tu experiencia personal o a tu opinión, obvio. Pero si me das un par de minutos te cuento a lo que me refiero y luego me dices tú lo que opinas.

Como nos dijo Chocobuda en la charla que hicimos en video (puedes verla aquí) ”(...)meditar sin un marco ético que apoye la práctica puede ser muy peligroso”.

Imagina que te pasas todo el día meditando, o intentándolo al menos, durante 10 días todo el día, que llegaste al retiro de moda con una preparación media de mindfulness, con una experiencia en meditación más o menos diaria pero sin guía ni maestro, a tu rollo, y que tienes un conocimiento sobre dharma mínimos.

Una vez metido en el retiro tu mente es un torbellino, tu cuerpo un jaleo tremendo, tienes hambre, sueño, confusiones, pesadillas... poco a poco vas encontrando centro, observas la locura de la mente y en diez días consigues más o menos tener una ”visión clara”, incluso crees tener ”canalizaciones super potentes”. La privación de comida, comunicación y sueño es un catalizador muy fuerte para la mente clara, pero también para la locura.

Si no tienes experiencia previa, un apoyo moral, un objetivo mayor que tu propia exploración y los conocimientos básicos del funcionamiento de la mente, un retiro Vipassana puede ser una experiencia muy chunga y dejarte peor de como estabas o muy chula pero que dura poco si no forma parte de un sistema vital.

El retiro sólo te muestra los conceptos básicos y los practicas durante muy poco tiempo. Mi primera vez me lo tomé como un intensivo de reconexión y a los pocos meses ya estaba de nuevo liada. La segunda ya me di cuenta de que si no hay una subsiguiente práctica diaria con un maestro que controle que no se te pire la pinza, pues no sirve absolutamente de nada más que de desconexión vacacional hippster que te hace creer que has hecho algo importante y en realidad, al menos en algunos casos que veo rondando por ahi, sólo alimenta el ego espiritual y es una pena, la verdad.

Hay un componente de ética y de conocimiento del dharma que es imprescindible para que un retiro como este no te deje tarumba o al menos que no te deje igual o peor que cuando entraste.

En general el ciudadano medio se acerca a un retiro así con curiosidades mínimas, con la honestidad y la humildad del que desconoce lo que se le presenta y cuando sale, vuelve a casa dado la vuelta aunque en poco tiempo, al volver a la rutina ya está ”bien” otra vez (nótense las comillas).

súper feliz...

súper feliz...

Pero si no sabes para qué sirve el trabajo pero vas creyendo saber, si en lugar de llegar para aprender y descubrir vas con una idea preconcevida, buscando la paz interior, el equilibrio, una experiencia esotérica aislada, un cuadradito tachado en tu currículum espiritual, etc. Lo menos que puede pasar es que en pocas semanas después de la vuelta, tu ego espiritual se haya ido por las nubes, tu práctica se vea truncado por la falta de un maestro que te mantenga en el camino y la frustración de ver que todo es más complejo de lo que parece mande tu paz interior al garete.

Quizás te sorprenda si te digo que la meditación tal y como se planteó por los grandes sabios no es una herramienta para encontrar felicidad: es una herramienta para la claridad mental, para desarrollar ecuanimidad, el objetivo final es la iluminación y eso es, en realidad, un camino truculento, oscuro y muy complicado de navegar (y si no que se lo digan a los alumnos de M53)

Soy consciente de que cada uno es libre de hacer lo que crea que es mejor para él/ella, de entender las cosas como mejor pueda y de defender a capa y espada su manera de ver la meditación. Yo también tengo ”mi manera” de entender la meditación y en ningún caso quiero levantar el hacha de guerra, pero creo interesante, ya que hay tanto boom, poner mi experiencia y mi aprendizaje sobre la mesa y si le sirve a alguien para cuestionarse las cosas pues mejor que mejor.

Ya sabéis que en medida de lo posible os invito al pensamiento crítico, sobre nosotros mismos y sobre lo que encontramos en la red. Así que, como sé que no eres ningún borrego, te animo a que te quedes conmigo un poquito más.

Según las enseñanzas ancestrales la meditación supone debe llevarnos, con la práctica constante, correcta y paciente, a la percepción de la realidad última, una realidad que no somos capaces de observar bajo nuestro comportamiento automático diario, nuestras tendencias neuróticas y nuestras percepciones selectivas.

Ver la realidad última supone experienciar el mundo sin las gafas de las necesidades del ego. Cuando conseguimos liberarnos de los patrones egocéntricos ya no nos movemos motivados por nuestros gustos y preferencias ya que ese tipo de pensamientos vienen de (y nos llevan a) el apego y la aversión, al desarrollo de deseos y miedos y sólo refuerza el hábito de búsqueda de satisfacción sensorial ahí fuera. (mírate el video Los Obstáculos para la Liberación: los deseos sensoriales).

Nuestra mente mundana perpetúa de un modo a menudo evidente y a veces sutil una actitud caprichosa donde la ilusión de permanencia y de separación parecen sólidas y reales, donde la realidad última es imposible de percibir. Consideramos la práctica de la meditación como una actividad ”extra”, como quien va a la clase de pilates o a la de inglés.

Momento poser, todos hemos tenido alguno ¿verdad?

Momento poser, todos hemos tenido alguno ¿verdad?

Hago mi vida todo lo del revés que me apetezca y luego medito 20 minutos para sentirme bien conmigo mismo... meeeeek cagada ética nivel superguerrero.

En la sociedad occidental del trabajo, el dinero, las obligaciones, la desconexión, etc. es prácticamente imposible mantenerse en estado meditativo constante a no ser que sepamos cómo hacerlo y hagamos un compromiso constante, que no hacemos, supongo porque no creemos que sea necesario, por pereza, por ego, porque no sabemos para qué sirve la meditación o por lo que sea, pero no lo hacemos.

Si no meditamos bajo la tutela de un maestro y con unas intenciones muy claras (intenciones que poco tienen que ver con un poquito de paz mental para mí, un poco de equilibrio emocional para mi y un poco de tiempo en silencio para mi) nuestros días están marcados y guiados por motivaciones, acciones y pensamientos que nos llevan a la separación, la lucha, la duda, las opiniones y la ilusión de identidad independiente. Y todo esto sólo lleva a un lugar: al sufrimiento y se supone que es para liberarnos de éste que decidimos meditar en primera instancia.

Quizás la ilusión, las expectativas y el miedo son útiles para la supervivencia, no lo pongo en duda, pero al nivel al que lo llevamos a escenarios que no son en absoluto peligrosos para nuestra integridad física hace que perdamos la objetividad sobre lo que en realidad tenemos delante de las narices ya sea a nivel personal, emocional, profesional o global.

Esta neurosis nada tiene que ver con la actitud de un ser que trabaja en su desarrollo espiritual, que busca la liberación del sufrimiento de forma activa y mucho menos con alguien que está iluminado o tiene supuestas canalizaciones superpotentes.

Mientras basemos nuestra felicidad en conseguir una vida tal o vivir lejos de un lugar cual o rodearnos solo de personas ”que vibren como nosotros” (una expresión muy new age que pone de manifiesto el ego espiritual) no habremos entendido nada, e ir a un retiro Vipassana una o dos veces al año... bueno, pues me remito a lo que he dicho un poco más arriba: o no sirve da nada a la larga, o te vuelve tarumba al ver el cacao mental y emocional que has ido escondiendo bajo la alfombra o te alimenta el ego.

Meditar para nosotros sin un objetivo mayor que nuestro bienestar nos aleja de la ética budista. Quizás la ética budista te la traiga al pairo, pero es sin duda una ética a tener en cuenta para mantener el equilibrio emocional y es, en todo caso, la filosofía que promueve estos retiros.

La entrega, la mente clara, el abandono de la búsqueda ahí fuera, el desapego por los placeres sensoriales, la aceptación sin juicios de la realidad que interpretamos... sí, es super complicado, por eso hoy he querido hablar de esto, porque los famosos retiros Vipassana son muy potentes pero tienen más chicha de lo que puede parecer a priori.

La meditación se ha puesto de moda, pero entre practicar y practicar correctamente hay un gran mar de cagadas pseudoespirituales o, cuanto menos, caminos egocentristas de calma para mi para poder seguir haciendo mi vida sin cuestionarme si veo bien o veo filtrado, si me muevo desde el miedo o desde la aceptación, si soy un egoista competitivo o vivo desde la entrega.

Hay un montón de encrucijadas en el camino Vipassana donde el personaje, la autoimagen y "el yo" se pone por delante de la práctica.

Hay un montón de encrucijadas en el camino Vipassana donde el personaje, la autoimagen y "el yo" se pone por delante de la práctica.

 

Ya escucho tus preguntas.

Pero, ¿y si yo no sé de que estás hablando y mucha gente dice que es lo mejor que le ha pasado y me animan a hacerlo aun sin tener ni idea de dharma, mente clara ni objetivos más allá de centrarme un poco?

Insisto, cada vivencia es única, cada opinión es tan válida como la del siguiente, yo hoy te aporto mi visión desde la experiencia personal. Si quieres encontrar calma mental lo mejor es dejar de hacer lo que te lleva a volverte loco, meditar no ayuda si no hacemos nada en paralelo. De hecho se suma a los engaños... de eso hemos hablado en los videos de los obstáculos para la liberación. Puedes verlos en este link.

Pero ¿y si realmente meditamos de manera continuada, tenemos un maestro que nos guía y sabemos de las directrices éticas del dharma?


Pues entonces perfecto mientras uses esos retiros como trabajo intensivo y de impulso y no como experiencia de masturbación egoespiritual (con perdón si alguien se siente ofendido con la expresión)

Pues yo no soy budista, no sé de qué va el dharma pero he ido al retiro y me ha limpiado por dentro y me hace sentir más calmado.

Perfecto también, ya me cuentas cuánto te dura. Te animo a buscar la asistencia de alguien con experiencia antes y después del retiro porque se te puede ir el coco pero bien. No hace falta ser budista, el dharma es, sobretodo, una serie de enseñanzas psicológicas y unas directrices éticas.

En Vipassana el estudio del Dharma y la meditación van de la mano

En Vipassana el estudio del Dharma y la meditación van de la mano

Y ahora, ¿te animo a ir o no? ¡Pues claro que te animo! Pero con todo lo dicho más arriba espero haberte dado un poquito de perspectiva sobre el tema, sobre lo que vas a conseguir a la corta y a la larga y sobre todo el trabajo ético paralelo que necesitas para realmente sacarle el jugo.

Insisto, la meditación no es una herramienta para ti, es una herramienta para entender que no hay ”ti”, y si no la usas para eso caerás en la interpretación, amoldarás la práctica para que cuadre con tus necesidades y creencias y en última instancia la adulterarás hasta que no quede nada de su esencia.

Cuanto menos tiempo pasamos pensando en nuestras necesidades y más en las necesidades de los demás, nuestra obsesión con conseguir cosas, con calmar los deseos del ego, aun cuando toman forma espiritual, se debilitan. Al debilitar este comportamiento también los pensamientos de apego y aversión, que son los que guían nuestro día a día, pierden fuerza.

Esta observación, paciencia y entrega nos lleva a un estado ético que es suelo fértil para la meditación, que a su vez alimenta estos comportamientos y es entonces cuando entramos en un ciclo de crecimiento.

Un trabajo constante de introspección y aprendizaje, de observación y comprensión, de entrega y equilibrio es algo que se debe hacer de un modo activo: hay que tomar la decisión de ser virtuoso y actuar con motivación de entrega.

La meditación no te da la ética. La ética te la da el dharma, pero ir a un retiro sin nada de esto en tu mochila y salir de él sin nada de esto tampoco... pues bueno, haz tú las mates de hacia donde te llevará el meneo mental y emocional por el que acabas de pasar si no tienes unas muletas para seguir transitando el camino.

Mi experiencia personal de las diferentes prácticas del dharma, entre las cuales está la meditación, es que hay que trabajar de un modo paralelo tres factores:

La observación de la realidad última ahí fuera y la de nuestros procesos congitivos (apúntate al audio-curso Retorno a la Presencia donde trabajamos esto de un modo conciso, paso a paso y desde una perspectiva totalmente secular)

El comportamiento ético, el autoanálisis, el autoconocimiento y una vida basada en la compasión y la entrega (este es mi camino de vida, si quieres que también sea el tuyo podemos trabajar juntos, visita las opciones de mentoría)

La meditación unidireccional y del vacío. En silencio, cada día, con ilusión y con mentalidad de principiante (ahora mismo M53 está en curso, abrimos plazas en un par de meses, tienes toda la información en este link)

Espero haber aportado algo a este tema ya que hay tantas personas hablando de las maravillas del retiro justo después de volver pero aún no he encontrado a nadie que siga realmente el dharma en su día a día (vipassana es una práctica del dharma) o que escriba sobre el tema después de la decompresión y con la distancia del tiempo.

Y ahora un pequeño disclaimer:

El dharma es un sistema de creencias filosóficas, éticas y religiosas. Dharma significa muchas cosas dependiendo del contexto: "camino, deber, comprensión, estructura...". En ningú caso pretendo con este artículo decir que si no practicas el dharma no eres una persona ética ni puedes meditar. 
La meditación está en todas las religiones y en muchas prácticas seculares, cualquier religión (la etimología de la palabra religión viene de ligar [o atar] y acción) tiene un decálogo de práctica y muchas personas agnósticas o ateas tienen un sentido de la ética impecable.
La meditacion Vipassana está ligada al dharma y es por eso que hago incapié en ello en este texto.