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Lo que necesitabas saber para ponerte las pilas con el ejercicio.

Slow Lou

Se han llenado cientos de páginas sobre los beneficios de hacer ejercicio en el cuerpo y en el estado emocional, hoy quiero contarte algo qué quizás no sepas sobre la relación del deporte, la inteligencia y el envejecimiento.

Ya sabes que siempre te diré que todo empieza en la mente. Que pensar de un modo creativo, observar sin juicio, analizar con desapego y crear desde la generosidad son básicos para una vida plena, feliz y una mente clara.

También sabes que soy incansable defensora del ejercicio físico, bailarina profesional, obsesiva con la corrección postural y una freak del movimiento consciente y eficiente.

Entonces no te extrañará que hoy quiera convencerte de que para lo primero (la mente clara) es necesario lo segundo (el ejercicio).

beneficios ejercicio cerebro

 

¿Te has planteado alguna vez por qué nos cuesta tanto arrancar con una rutina de ejercicio y en cambio no nos cuesta nada bajar a comprar palomitas para ver una peli?

Quizás te parezca una chorrada y me digas que el primero supone un esfuerzo y la pereza te puede. Y que el segundo cuesta menos y mola más. Aun así para el segundo te vistes (si ya estás empijamada), gastas dinero, preparas las palomitas... ¿para qué? ¿para un momento de gustera? en realidad es la percepción de esfuerzo en relación con la satisfacción que ese esfuerzo aporta, y en realidad no es tanto, pero nos gusta la satisfacción inmediata más que a un tonto un lápiz. Eso sí, ya nos encargamos de obviar el dolor de tripa que vendrá después... a veces creo que estamos fatal.

Pero, a ver, en realidad hacer ejercicio tampoco es tanto drama y el beneficio es mayor, entonces ¿por qué cuesta tanto? ¿crees que es pereza? Yo creo que es mal marketing.

 

pereza ejercicio

Sí, si: el ejercicio tiene un marketing pésimo.

• ¿A quién le vas a vender que el ejercicio es bueno para el corazón? Primero ”bueno para el corazón” es un concepto tan bago que para alguien que está sano y no tiene problemas cardiovasculares dudo mucho que le sirva como reclamo.

• ¿A quien vas a convencer de que el ejercicio ayuda a perder peso? Está más que demostrado que a más ejercicio, más masa muscular y sin una dieta acorde no pierde peso ni el tato.

• ¿Que el ejercicio te da energía? Ya, pero por la mañana no tenemos casi tiempo y sin fuerzas para arrancar la promesa de la energía sin un lifestyle que lo acompañe nos dura dos telediarios.

Para quien no tiene un historial de ejercicio desde la infancia, una necesidad imperiosa o ejemplos prácticos en la familia, este marketing no funciona. Falta experiencia empírica y faltan referentes.

 

Hoy quiero contarte lo que practicar ejercicio de un modo consistente puede hacer en tu vida. Es mucho más de lo que imaginas y estoy segura que esto sí te animará a considerarlo una prioridad en tus días.

El doctor Tarnopolsky publicó en la revista Times un artículo en el que afirmaba que si se inventase un medicamento que hiciese por nosotros todo lo que hace el ejercicio, sería la medicina más vendida y el mayor éxito comercial de la historia de la industria farmacéutica. (tienes el artículo en inglés aquí ).

 

Ver que el ejercicio es el responsable de un cerebro sano, potente y creativo es la clave.

Quizás pienses que nuestro cerebro sirve simplemente para solucionar problemas, para gestionar las emociones, para tomar decisiones... el cerebro en realidad, según el neurocientífico Daniel Wolpert (un señor muy jefe que sabe mucho) nos dice que éste sirve en realidad _y sobretodo _para ejecutar movimientos físicos complejos que se adapten al entorno. Puedes ver una charla suya sobre el tema en este link

 

escalar concentracion

Si te fijas, a más necesidad (y complejidad)  de movimiento para la búsqueda de comida, para encontrar cobijo o para llegar a donde hay agua fresca, mayor es el tamaño del cerebro.

De este modo podemos entender (y la neurociencia lo ha demostrado) que, al margen de un corazón sano, más músculos y mejor humor, hay una conexión completa y total entre el movimiento, la salud y el tamaño de nuestro cerebro.

 

Esto significa que cuando vivimos en el sedentarismo el cerebro deja de crecer, llega a su zona de confort y, por decirlo en plano y castellano: se apalanca.

 

Varios estudios demuestran que el ejercicio físico continuado nos ayuda con el aprendizaje (mejor y más rápido), nos ayuda a bajar los niveles de estrés y se come con patatas los procesos de ansiedad. Además se ha visto como pacientes con TDAH con una buena rutina de ejercicio terminan por dejar la medicación. ¿Cómo puede ser? Los niveles de atención aumentan, los niveles de ansiedad disminuyen y la serenidad se hace presente de un modo antes desconocido para ellos.

 

Estos resultados han sido tan reveladores que algunas escuelas en Estados Unidos y en Korea (que se sepa) han incrementado el número de horas lectivas en educación física y deportes, consiguiendo un mejor rendimiento en las aulas y en los exámenes de acceso a la universidad.

 

En resumen: si un corazón y una musculatura más fuertes no te sirven de reclamo, si la generación de endorfinas buenrolleras no te parecen necesarias, quizás quieras tener en cuenta que el ejercicio supone inteligencia, resolución, concentración, consecución de objetivos y carpetazo a la ansiedad.

¿Quieres más?

 

factor neurotrofico derivado del cerebro

Te presento al factor neurotrófico derivado del cerebro.

Es una proteína que reconstruye las conexiones neuronales, que crea nuevas y que convierte a nuestro cerebro en una máquina atenta y afilada. Esto redunda en un envejecimiento más lento de las células del cerebro. De nuevo, plano y castellano: mejor visión, mejor audición, mayor reacción y resistencia físicas y, sí, lo has adivinado, el ejercicio ayuda.

Un estudio realizado en el 2013 demuestra que practicar ejercicio aeróbico de 20 a 40 minutos diarios incrementa en un 32% la cantidad de BDNF (brain derived neurotrophic factor) y disminuye en un 13% en las personas sedentarias.

 

Así que ya para terminar quiero preguntarte, si el ejercicio te va a convertir en una mayor, más joven y positiva versión de ti misma... ¿cuándo vas a empezar?