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SOY, HAGO, QUIERO - Trucos semánticos para transformar tu vida.

Slow Lou

Si eres como yo fan de Tonny Robbins sabrás que una de sus máximas es ”transforma los debería en debos”. De esta manera cuando algo se convierte lo que los angloparlantes llaman un ”must”, no te queda más opción que atacar y dejarte de excusas.

A mí personalmente la palabra ”debo” siempre me ha dado grimilla pero es cierto que me sirve para no procrastinar y alcanzar objetivos (puedes leer sobre ello en este artículo).

Hay quien defiende que es mejor moverse por quieros, pero hay quien lo único que quiere es tenerlo todo fácil y sin luchar mucho y así, claro, la vida quizás es un bálsamo de paz pero también una experiencia en la que te mueves de un modo muy pasivo... y claro, yo soy más de acción.

la semantica transforma el cerebro

 

Yo no quiero que la vida ”me pase” yo quiero ser parte creadora y constructiva.

 

Cuando los grandes gurús de la productividad, de las empresas, del desarrollo personal te animan a moverte por los ”quieros” y no por los ”debos” creo que intentan transmitir algo muy diferente a ”haz sólo lo que te guste/fluya/apetezca”.

Nos gusta pervertir hasta la saciedad todos los slogans y darles la voltereta para que se ajusten a la ley del mínimo esfuerzo, no sé por qué lo hacemos, pero supongo que si pasa tan a menudo será algo natural en el ser humano.

 

He estado dándole vueltas y creo que no se trata de apartar los debos, en absoluto, de hecho hay un montón de debos que hay que tener en cuenta, el problema al final es la mentalidad frente a ellos.

No se trata de hacer sólo lo que nos apetezca, se trata de que lo que debemos hacer nos apetezca hacerlo o podamos, al menos, desarrollar la motivación, la fuerza y la autodisciplina para llevarlo a cabo.

►Tienes cuatro artículos en los que desarrollamos la autodisciplina empezando por este.

 

No hay que cambiar la acción, hay que cambiar la semántica.

Yo primero hago como dice Tonny y en lugar de decir ”debería hacer tal cosa” me digo ”debo hacer tal cosa”. No es un condicional, es una afirmación.

Luego convierto esa necesidad en un deseo y el deseo en una acción.  Digamos que la progresión mental es algo así:

• Debería levantarme más temprano

• Debo levantarme más temprano

• Quiero levantarme más temprano

• Yo me levanto temprano

Después convertir el deseo en una acción es tan sencillo como darme cuenta de que depende de mí y que, por supuesto, tengo un motivo para hacerlo que me lleva a donde quiero llegar.

entrenar por las mañanas

 

Concéntrate en el por qué pero sobretodo en el para qué.

El por qué puede quedar muy lejano y ajeno ”porque me lo han dicho” ”porque lo he leído” ”porque se supone que” ”porque me comprometí” y para qué ”para conseguir tal” ”para deshacerme de cual” ”para llegar a” ”para construir esto” ”para poder lo que sea” es un primera persona y desaparece la culpa para desarrollar responsabilidad.

Sobre la transformación de la culpa en responsabilidad tienes este otro artículo también.

¿Cómo saber qué es lo que quiero en contraposición a lo que se espera de mi?

Es posible que muchos quieros se basen en la necesidad de agradar, la comparación, la aprobación, las expectativas de otros. Algunos de nuestros objetivos están programados para encajar en el grupo, no son de hecho nuestros objetivos pero los hemos hecho nuestros.

Si hemos sido capaces de vivir una vida en la que nos hemos creído que nuestras decisiones son nuestras, te aseguro que puedes redefinir tus prioridades del mismo modo, sólo tienes que saber cómo funciona tu mente, cuál es el motor de tu motivación y dónde habitan tus miedos.

Pregúntate si el objetivo a alcanzar te llena, se te da bien, lo disfrutas, de este modo el debo de turno lo harás por un motivo práctico, lo harás para conseguir algo concreto que sólo depende de ti (aqui no cuenta conseguir aprobación pero quizás sí un ascenso o un cliente)

 

Es importante hacer un trabajo de introspección. Después de treinta y tantos años de programación mental desde fuera no pretendas hacer el cambio de golpe sin un poquito de silencio, observación y toma de decisiones.

¿Por qué te dices que deberías hacer algo? ¿Por qué decides que quieres x o y? Te animo a que si no te sientes satisfecha, si vas apagando fuegos, si sabes que puedes exprimir más tus capacidades y sientes que la vida te está pasando de un modo en el que has perdido la batuta, hagas este ejercicio:

• Honestidad

• Autoanálisis

• ¿Qué puedo aportar?

• Motivación (por qué y para qué)

• Sistema

• Paciencia

• Perseverancia

• Consistencia

• Estudio

• Entrega

A no ser que tengas claro clarito lo que quieres en la vida no tomes decisiones sobre tus acciones sin hacer este análisis primero. Sin este análisis probablemente tus debos y tus quieros estén motivados por la necesidad de aprobación, el miedo y la prisa.

 

el miedo como motivador

El miedo como motivador es agotamiento asegurado. Nunca será suficiente porque la falta de aprobación o a lo que tienes miedo que digan sobre ti o que te hagan ya te lo estás diciendo/haciendo tu. ¿Ves el círculo?

 

¿Qué quieres de la vida?

Sin un cuerpo y una mente en equilibrio el resto se vuelve pesando, confuso y apremiante. 

Una mente y un cuerpo sanos empiezan por parar y observar. No se trata de dejarlo todo de lado se trata de pasito a pasito poner las cosas en orden. Todo o nada es una de las peores filosofias por las que se puede vivir. 

 

Traza un plan de acción. Empieza por ti: por tus prioridades.

¿Cómo te sientes? ¿que deberías hacer al respecto? Convierte el debo en un quiero con razonamientos lógicos y un plan que tú te crees. No quieras cambiarlo todo de golpe y no quieras tocar la luna de un salto. Poco a poco y con serenidad puedes llegar a donde te propongas a nivel personal, laboral y social.

► Aquí tienes un artículo motivador y práctico para convertirte en tu prioridad número uno.

Yo quiero es un gran motivador si viene desde el autoanálisis y la paciencia.

Yo quiero es una mentira si viene desde la necesidad de aprobación y crea sufrimiento a otros.

Ahora bien, ¿y las expectativas de los otros?, ¿y si les hacemos daño al cambiar cosas para nosotros?

Siempre puedes presentar tus motivaciones de cambio sin esperar aprobación, sólo como información y confiar en tu criterio.

 

madre trabajadora

Vivir para otros desde la entrega es algo que requiere fuerza y seguridad.

Vivir para los demás desde el sacrificio y la necesidad de no molestar es un martirio y no vale para nada. Además alimentas patrones negativos en el otro, no estás ayudando a nadie y que Fulanito esté bien no es tu responsabilidad absoluta si el otro no pone de su parte, así que suelta.

Sabes que yo siempre te animaré a que aceptes lo que la vida te da a cada momento.

Acepta lo que la vida te da pero, como dice el refrán, si te da limones haz limonada.

Yo quiero como motivador para un cuerpo fuerte y una mente clara que te permita quitar la basura mental basada en el miedo: a menos ruido mental y ambiental más claridad.

Ahora tú ¿qué quieres de la vida? ¿qué debes hacer, cambiar, implementar para conseguirlo?